Secretaría de Educación emplea teatro guiñol para estimulación temprana a lactantes

15 de Agosto del 2017

Como parte del Programa Educar para el Respeto la Tolerancia y la Paz, la Secretaría de Educación presentó acciones a docentes e infantes de las salas de lactantes y maternales inscritos en los Talleres de Verano del Centro de Desarrollo Infantil no. 1 federal de esta ciudad, para promover el desarrollo de las capacidades afectivas, sociales y congnitivas de niñas y niños dentro de un ambiente de relaciones humanas que permita adquirir autonomía y confianza en ellos mismos.

En ese sentido, el coordinador del programa educativo, Alejandro Espinosa Toledo, comentó que la estimulación temprana es el conjunto de medios, técnicas y actividades aplicadas a niños desde su nacimiento hasta los seis años, con el objetivo de desarrollar al máximo sus capacidades cognitivas, físicas y psíquicas.

Agregó que con la presentación de cuentos en versión guiñol, se busca fortalecer la percepción visual y auditiva de los infantes permitiéndoles reconocer y diferenciar colores, formas y sonidos.

Estas acciones, dijo, se realizan considerando que los procesos psíquicos y las actividades que se forman en esta etapa sustentarán habilidades que resultarán imprescindibles en la vida posterior del niño de hoy.

Agregó que las obras de teatro del programa son apoyadas por personal docente de educación media y básica con amplio conocimiento en este arte escénico, entre los que destaca la profesora Ana María Gutiérrez Martínez, educadora de formación con más de 30 años de experiencia en la elaboración de muñecos y ejecución de obras de teatro guiñol.

“Las obras de teatro guiñol, en el marco de actividades para la estimulación temprana se precisa que para desarrollar la inteligencia, el cerebro necesita de información. Los bebés reciben información de diversos estímulos a través de los sentidos, si estos estímulos son pobres o escasos el cerebro tardará en desarrollar sus capacidades o lo hará de manera inadecuada, por el contrario, al recibir una estimulación oportuna el infante podrá adquirir niveles cerebrales superiores y lograr un óptimo desarrollo intelectual”, detalló.

Finalmente, Espinosa Toledo explicó que al escuchar la voz de su madre, recibir una caricia o disfrutar el desempeño de muñecos guiñoles con sonidos simultáneos, se produce una fuerte actividad cerebral que despierta conexiones neuronales aún dormidas. De esta manera, esta actividad lúdica busca ofrecer una experiencia que permitan formar las bases para la adquisición de futuros aprendizajes.

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